ELEFANTENTREFFEN 2005 By SOTO
La verdad es que por primera vez no sé como empezar, si por lo bueno, lo malo o lo peor, pero voy a intentarlo desde un poco antes de partir.
Todo comenzó en el mes de noviembre, de esas cosas que se te pasan por la cabeza, pero casi siempre quedan un poco en el aire, pero alguien llega y te dice lo que tu habías pensado “OYE, PORQUÉ NO NOS VAMOS A ELEFANTES ESTE AÑO” (By JL) y sin pensarlo dos veces, le respondes, “PUES, SÍ, NOS VAMOS” (By SOTO) y así comienza esta historia.
Aunque pensándolo fríamente, dices para ti “PERO TU NO HABIAS JURARO Y PERJURADO QUE NO VOLVERÍAS”, y la respuesta es “PEOR QUE EL 99 NO CREO QUE SEA?, FUERON -28º Y TEMPORAL.
Ahora ya no te puedes volver atrás y para colmo algún desalmado más también se apunta, el caso de MAKOLI y CRISTÓBAL y ya piensas, pues no era solo yo el loco, hay alguno más.
Se va acercando el día “D” y con él los preparativos, revisar la moto, buena ropa, comida que no falte, etc hasta aquí todo casi perfecto, pero una semana antes MAKOLI, por motivos del curro, le es imposible acompañarnos, en principio una pena, pero al final una….
Dos días antes a un………, llámese Cedric, no se le ocurre otra cosa, que hacer una porra, con tres opciones, una que llegábamos los tres, otra que llegábamos con bajas, mecánicas o personales y la última que no llegaba ninguno; hay que ser cabr…, todo esto ya con aviso de temporal de fuertes vientos y una ola de frío polar, que daría comienzo el mismo día que teníamos pensado salir.
Con todo esto, llegado el día “D”, miércoles, 26 de enero de 2005, a las 08:30 horas, se bajaba la bandera y daba comienzo la aventura, con todo o casi nada planeado, por que de tener dos dedos de frente y viendo los noticiarios, cualquier persona en su sano juicio, lo hubiera dejado para el año que viene o el otro.
Ya salimos de Murcia nevando, habéis oído bien, en Murcia nevando y no íbamos precisamente a un motoalmuerzo a la playa, nos íbamos a Elefantes, vaya trío de descerebrados y si digo bien trío, por que aunque de Murcia solo salimos Cristóbal y yo, en Castellón nos esperaba JL, que aunque fue uno de los participes de este proyecto o lo que se llame, tardó un poco en tomar la decisión, pero tengo que reconocer que era al que más ilusión, ganas y empeño ponía en esta aventura, con un final desconocido.
A mi cuando me preguntaban por que lo hacía, solo decía que para cualquier alpinista su sueño era subir al K2 o al Everest y aún poniendo todos los medios, no siempre se consigue y aunque yo en el 99, las pasaras putas y solo, ya solo me quedaban los buenos recuerdos.
Una vez en Castellón a eso de las 12:30, comenzó realmente el viaje, estábamos los tres, CRISTÓBAL, JL y YO, un abrazo, nos miramos las caras como quien….. gasolina y al ataque, quien dijo miedo; a eso de las 16:00 estábamos a unos 80 kms de la frontera, todo iba sobre ruedas; pero al parar a repostar, la moto de JL comenzó a fallar, solo era un pequeño agujero en el cilindro, no era problema, llevábamos Mural, para taparlo, pero qué coño, tras taparlo, nos dimos cuenta que seguía igual, se había perdido o fundido la junta de los cilindros, las grúas de huelga y ya hacía frió.
Ya se había truncado parte del viaje, JL, el que más ilusión y sacrificio había puesto en este viaje, ponía su punto final, pero antes una cosa buena para despedirnos, nos acercamos a un hostal para ver si podíamos dejar la moto averiada y el dueño antes de decir nada, nos enseñó una tarjeta de que había sido propietario de una HD y nos dijo que no había ningún problema ni para guardar la moto ni para nada, que lo que nos hiciera falta.
Ya el viaje no comenzaba muy bien, fue una despedida un poco agridulce, de nuestro gran compañero de ruta JL.
Tomar la decisión de ir a esta concentra ya resulta dura, coger la moto llegado el día cargado de bártulos y emprender la marcha también es duro, pero lo realmente duro es el no poder llegar por problemas mecánicos y os aseguro que fué mucho más duro el viaje de JL que el mío, que conseguí llegar.
A las 20:00 emprendimos viaje, pero al llegar a la Junquera, nos dijeron que estaba cortada, por vientos de más de 100Km/h y la verdad es que era casi imposible mantener la moto de pie, incluso parada, así que decidimos pasar la noche en un hostal.
A la mañana siguiente, había que madrugar ya que íbamos un poco retrasados, ya era jueves y había que probar a llegar el viernes a ELEFANTENTREFFEN, a eso de las 07:00H, un buen desayuno y a emprender la marcha, seguía haciendo viento pero un poco más flojo, ahora no podíamos parar a eso de las 5 de la tarde, había que recuperar el tiempo perdido; a partir de Lyón, comenzó ya la cosa a ponerse seria, todo nevado y en el arcen ya empezaba a relucir el hielo, pero había que seguir, llegamos pasadas las 20:30H a Montbeliard, a unos 30 kms de la frontera alemana.
Decir que en Francia si pagas las autopistas en efectivo y no con tarjeta, las motos pagan mucho menos y en Alemania son gratis, excepto para camiones, de aquí que eligiéramos esta ruta un poco más larga y no pasar por Suiza, que aunque son 150 kms menos por esta última, te hacen pagar todo el año y que mejor que los Hoteles Formula 1, son los ETAP, que por 4 o 5 euros más tienes el baño dentro de la habitación, cuestan sobre 33 euros, hasta 3 personas con el desayuno incluido, aunque el parking no está vigilado y te hace no dormir mucho.
La mañana del viernes 28 de enero, tras madrugar otro poco, a las 07:00 y tras nevar toda la noche, nuestros hierros aparecieron casi tapados por la nieve, aún no hacia mucho frío, para el que nos esperaba, unos -12 grados, pero eso si nos costó bastante sacar las motos hasta la carretera debido a que el suelo estaba un poco resbaladizo, ya que parte de la nieve caída al pisarla se hacía hielo.
Un poco pasadas las 08:00 cruzábamos la frontera franco-alemana por la localidad de Mulhause y entrábamos en suelo alemán por la A-5 dirección a Karlsruhe, una vez pasada esta ciudad, a menos de 50 kms, cogemos la A-6, con dirección a Heilbronn, en esta autopista, fue donde tuvimos un gran percance, el frío cada vez más intenso y la carretera cada vez más helada, en medio de una gran ventisca paramos en una gasolinera ya que a Cristóbal le iba fallando un poco la moto y pensó que igual se había equivocado en el repostage anterior y en vez de gasolina sin plomo de 95, que en Alemania se llama súper, le había echado bencina de 91 que allí aún se utiliza y de paso tomarnos otro de esos cafés de carretera, tan caros y tan raros, no sabias si tomártelo o echártelo por encima.
Una vez en el área de servicio le sacamos toda la gasolina y lo llenamos de nuevo, parecía que ahora iba bien.
En esta área de servicio, muy cerca de la ciudad de Ansbach, pararon con una autocaravana un MC de Karlsruhe, llamado: Army Vets MC Germany VIII Division y estuvimos charlando con su Presidente COFFE, al cual ya tenía el gusto de conocer, nos comentan que el tiempo más adelante está mucho peor y que iba a ser muy jodido llegar a nuestro destino, pero no teníamos más remedio, había que continuar, por lo menos hasta Nurnberg, donde podíamos pasar la noche y ya sábado llegar al destino; nada más lejos de la realidad, nada más salir del área de servicio, la carretera se puso intransitable, 25 grados bajo cero, toda la autopista helada y para colmo una gran tormenta de viento y nieve, era como en las películas, el asfalto se veía blanco, reluciente y como si por el caminaran miles de serpientes, el más mínimo error y te ibas al suelo, los frenos ni mirarlos y aún menos bajar de 100 o un camión de no se donde te llevaría por delante, había que estar muy pendiente; de repente miro por los retrovisores y no veo a mi compañero de viaje, me temo lo peor, no fui capaz de parar mi moto hasta unos 3 o 4 kms más adelante, no se podía tocar el freno y cada vez que soltaba el puño, aparecía un camión que me hacía acelerar suavemente pero rápido para que no me pasara por encima. Ya con la moto detenida en el arcen, que ahora doy gracias a que los nuevos modelos lleven alarma con mando a distancia, me veo venir una maquina quitanieves enfilando hacia mi, por reflejos o yo que se, se me ocurre apretar el mando y que parpadeen los intermitentes, con lo cual consigo que me esquive, pero un coche aparcado a escasos 50 metros no tuvo la misma suerte, se lo llevó palante y ni siquiera paró.
Me imaginaba que algo malo había pasado, era imposible dar la vuelta y la siguiente área de servicio a más de 60 kms, de repente sonó el móvil, era Cristóbal, la moto le había vuelto a fallar, se le paró y al intentar detenerla, toco un poco el freno, cayó por un terraplén, que gracias a la gran capa de nieve no le causó ninguna lesión ni excesivos daños en su moto.
Por gran suerte los antes mencionados Army Vets MC Germany VIII Division, salieron justo detrás de nosotros y pararon a socorrer a Cristóbal, después de lo malo, fué de lo mejor del viaje, estuvieron con el en todo momento, le indicaron al de la grúa que el taller más cercano de HD, estaba en la ciudad de Ansbach, uno de sus miembros se quedó con él “Matias”, lo llevó hasta un hotel de la mencionada ciudad “Fantasie”, que no era una casa de …. es un buen hotel y lo invitó a cenar.
Yo mientras tanto esperando en mitad de la autopista en Nurnberg, donde se coge el desvío de la A-3, hacia Rogensburg, a casi 30 bajo cero y esperando una llamada, ya que Cristóbal me había dicho que si conseguía arrancar la moto llegaría hasta donde yo estaba, pero no fue así, el taller ya había cerrado y dado que él ya se había acomodado, ahora me tocaba a mi encontrar cobijo para la dura noche, miro la guía de hoteles Etap y la única opción era llegar a Rogensburg, me quedaban 80 kms, pera la tormenta había cesado, mucho frío pero había que llegar.
Sobre las 20:00 consigo llegar y encontrar el hotel, llamo a Cristóbal y me confirma que está bien, le digo que no se preocupe que pase lo que pase, sábado estaríamos juntos.
Tras descargar los bártulos de la moto y conseguir calentar un poco las manos, ya que en el cruce anterior se me habían congelado dos dedos; pienso lo que pienso, salgo de la habitación, voy a la calle, miro mi moto y sin pensarlo dos veces me subo, arranco el motor y palante, había que llegar como fuera a Elefantentreffen, solo me quedaban 50 kms.
Y si llegué, antes de las 22:00H, ya me daba igual todo, frío, hielo, nieve; saludé a unos amigos y con las mismas sin foto, ni pin ni inscripción ni nada, de vuelta al hotel.
Me preguntaron que por qué lo hacía y dije que ya había sido duro dejar a JL en Girona, como para no inscribirme con Cristóbal, que estaba tan solo a 200 y pocos kms, los dos o ninguno.
Ya de vuelta al hotel, solo me faltaba conseguir que a la mañana siguiente, alguien trajera a Cristóbal donde yo me encontraba y la verdad que cuando se tiene la suerte de tener tantos amigos y lo digo con mayúsculas AMIGOS, todo parece o simplemente te lo hacen fácil.
Tras localizar al amigo de JL, Alberto, que estaba trabajando en Munich y puestos en contacto con él, nos dice que no hay ningún problema, que a primera hora, recoge a Cristóbal y lo lleva a mi lado, el reencuentro fue ...., parecía que hacía mucho tiempo que no nos veíamos y solo habían pasado unas pocas horas, pero se hicieron largas y amargas unos por quedarse con la moto averiada, sin saber donde estaba, ni papa del idioma, etc y el otro por que al no verlo no estaba seguro de que realmente se encontraba el otro ileso.
Ya en el área de servicio, a tan solo unos 25 kms de la meta, los dos juntos y en compañía de Alberto, emprendimos de nuevo la marcha, ya estaba cerca, a falta de tan solo 5 kms Cristóbal se subió en mi moto, para así entrar los dos, aunque eso si, teníamos que haber sido tres, los mismos que nos habíamos embarcado en esta locura, pero es lo que tienen los viajes largos y este en particular “Elefantentreffen y con temporal”.
La entrada hasta las inscripciones era de 1’5 kms, desde Solla hasta Loh, allí se encontraba la pancarta donde ponía “49 Jahre – Elefantentreffen”, si este año era la 49 edición; paramos la moto, justo enfrente del cartel, para hacernos la foto de rigor, después aparcar un poco más adelante y ahora sí, ya podíamos realizar la inscripción, eran 18 euros, te dan un libreto con una pegatina, el colgante para poner en el pin con el 2005 y una pulsera de plástico para acceder a la zona de acampada, no había ni conciertos, ni comida, ni streeptes, solo motoristas disfrutando del saber que estaban en ELEFANTENTREFFEN, este años menos de 4.000 inscritos, un número muy distante de los más de 11.000 del año anterior, debido a las inclemencias metereológicas, llegando en la noche del sábado a temperaturas cercanas a los 40 bajo cero y lo mejor es que a los que estábamos allí, ni se nos pasaba por la cabeza quejarnos lo más mínimo, como ocurre en otras concentras que siempre están los típicos quejicas, que si la música, que el color de la camiseta no me gusta, que la comida poco echa, etc. El estar allí ya merecía la pena y era el mejor de los premios, saludar amigos, algunos hacía años que no veía, el haber vencido a las inclemencias metereológicas, el pensar que parte del viaje iba dedicado a esos amigos que ya no están, recuerdos que te venían a la cabeza de otros viajes con otros compañeros de ruta, son muchas cosas y la verdad que todas juntas merecen la pena el haberse atrevido con esta locura.
Algunas fotos más y ya entrada la tarde, todavía en compañía de Alberto, decidimos acercarnos irnos a repostar las motos y nosotros; nos indicaron un bar en un pueblo cercano que nos harían algo de comer, no se equivocaron, al terminar la carretera se encontraba intransitable, Alberto nos dice que en estos pueblos de la Selva Bavara, hay casas de turismo rural, donde podríamos descansar un poco y a escasos metros dimos con una, se llamaba ...... y el pueblo ....; al principio éramos extranjeros, pero en menos de dos horas ya habíamos echo amistad y nos invitaron a una fiesta de carnaval que iban a celebrar esa noche, decir que las botellas de orujo que llevábamos en la moto ayudaron un poco.
Nuestro amigo Alberto que tenia pensado marcharse a Munich, al ver la gran fiesta que se avecinaba, decidió quedarse y no se equivocó, hubo mucha fiesta, al final parecíamos todos de la misma familia.
Tras dormir la resaca nocturna y despedirnos de Alberto, había que volver a la ciudad de Asbach, donde se encontraba la moto de Cristóbal, aparcada en la puerta del concesionario y con el jamón amarrado a la misma.
Lunes por la mañana, nos fuimos al concesionario, con el resultado de los lunes estaba cerrado, pero no podíamos perder más tiempo, tras preguntar en un servicio Peugeot cercano a un señor que llevaba puesta una cazadora Harley y explicarle nuestro problema, nos comunica que nos arreglarían la moto esa misma mañana y no mintió, a los diez minutos se presentaron dos mecánicos, abrieron el taller y nos repararon la moto; ya podíamos poner rumbo a España, eran las dos del medio día y ya había ganas de llegar a España, las temperaturas habían subido un poco, aunque el viento fuerte aparecía por momentos.
Tras conducir hasta cerca de las diez de la noche, y cruzar Alemania, conseguimos llegar a Dole, en Francia, a menos de 200 kms de Lyón, tocaba descansar, íbamos bien y si nada lo impedía martes, estaríamos en España, pero no fue así, tras dormir más bien poco y levantarnos a las 7 de la mañana, comprobamos que la moto de Cristóbal no arrancaba, malas noticias, llamamos a una grúa y el taller más cercano de Harley estaba a 90 kms, para tras, concretamente en la ciudad de Besancon y ya lo que nos faltaba, volver para tras en medio de una fuerte tormenta de agua y el de la grúa a toda leche con lo que caía, me costó seguirlo.
En este taller nos hicieron la gran chapuza, nos cambiaron la bobina averiada por otra que también estaba mal, rajada, cogida con bridas y pegada con silicona; pero eso sí, cobrada como si fuera buena y en un servicio oficial, de esto nos dimos cuenta más tarde.
A las cuatro de la tarde emprendimos de nuevo la marcha rumbo a España, con la intención de hacer noche en la Junquera, otra vez más nos fue imposible, poco antes de llegar a Valence, mientras repostábamos con un fuerte viento, un camionero español nos comunica que la autopista está cortada un poco más abajo, por haber volcado un trailer a causa del viento y que la carretera estaba intransitable, con lo cual decidimos llegar a Valence y buscar un sitio para pasar la noche.
Miércoles por la mañana, otro madrugón, desayuno y a rodar, pero tampoco iba a ser fácil, el viento continuaba, era muy fuerte, nos hacía parar cada 50kms para reponer fuerzas, cuando ya estaba decidido salir de la autopista y coger la nacional, el viento aflojó un poco, a la una del medio día del miércoles estábamos cruzando la frontera francesa y rodando sobre suelo español; lo primero que hicimos fue comunicarlo por teléfono a familias y amigos de que ya estábamos en España y a continuación llamar a Carlos del concesionario Harley de Gerona (muy buen amigo), el que nos indica que salgamos en la salida 7 de la autopista y que iría a recogernos para llevarnos a comer a un buen sitio y así fue.
Tras comer avisamos a Valen otro buen amigo de Girona, que nos indica que nos veríamos en el concesionarioHarley y hasta allí nos trasladamos, comunicándole a Carlos que de nuevo la moto de Cristóbal estaba fallando y fue cuando nos dimos cuenta de la gran chapuza que nos había echo en el concesionario Harley de Besancon en Francia; pero ya estábamos jugando en casa, rápidamente Carlos sustituyó la pieza defectuosa y puso la moto a punto para que ya no nos diera más problemas.
Ya entrada la tarde se presentó Valen para llevarnos a conocer Banyoles, más concretamente sus bares, llevarnos a pegarnos una buena cena y luego a casa a dormir; hasta arropó a Cristóbal para que no pasara frio, ja ja.
La mañana del jueves habíamos quedado con los del Chapter de Girona, para ir a la concentración de Llunatica, en Benicassin y a la hora prevista 10:00 AM, alli estábamos, nos despedimos de Valen y pusimos rumbo a Llunatica, tras hacer una parada para comer, llegamos a Benicassin a las cinco de la tarde, donde habían reservado un hotel, propiedad de otro buen amigo, Juanjo de Harley Castellón; de nuevo procedía otra llamada de teléfono para comunicar a Juanjo de nuestra presencia, que tampoco tardo en presentarse en el mencionado hotel y comunicarnos que la fiesta de esta noche de jueves, estaba en sus manos y os aseguro que tampoco defraudo, bueno la del jueves, viernes, sabado.........
Viernes por la mañana era el día más esperado, este días otros miembros del Murcia Chapter, acompañarían a nuestras mujeres hasta Benicassin, para que se reunieran con nosotros y disfrutar de esta concentración en la que si había buen tiempo, buena música, buena comida, camiseta, etc etc etc y como no, comernos el mencionado jamón con casi 5.000 kms.
Ya domingo por la tarde y tras disfrutar de la concentración de Llunatica y escoltados por varios miembros del Club, hicimos la entrada en Murcia, cogiéndonos de las manos Cristóbal y yo al paso del cartel que indicaba Provincia de Murcia y dando por finalizada esta loca aventura; pero os aseguro que realmente mereció la pena, ahora ya casi solo quedan los buenos recuerdos.
PD.: agradecer a nuestras familias y a todos los amigos que han estado en todo momento, llamando, mandando mensajes, siguiéndonos en los foros del murciachapter.net y Joe Gabardo, apoyándonos y mandando ánimos para que esta chiflada aventura o como se quiera calificar mereciera la pena.
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